¿Qué es una biblioteca inteligente y por qué las necesitamos?

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Biblioteca-montserrat 

Dado el auge que han tenido en los últimos años los  proyectos relacionados a Smart Cities, gobierno electrónico y open data, la mayoría de internautas estamos familiarizados con el término inteligente entendido dentro de este contexto como el desarrollo sostenible basado en el uso eficiente de la tecnología para mejorar la calidad de vida de la sociedad y lograr una mayor participación ciudadana, lógicamente las bibliotecas no se encuentran excluidas de esta serie de propuestas y vamos a analizarlas un poco. En primer lugar ¿Qué es una biblioteca inteligente?.

 

He leído varios conceptos al respecto, sin embargo para mí uno de los más acertados es el que nos da The british Library al concebirla como un espacio donde se encuentra preservada la herencia intelectual de un país en contenidos digitales a fin de hacerla accesible a todos para la investigación, la inspiración y el deleite de los usuarios, a través de servicios tales como salas de lectura equipadas, posibilidad de consulta, animación a la lectura, préstamo/ donación de obras en línea y llegar a audiencias más allá de las instalaciones físicas de la biblioteca.

 

El papel de la biblioteca inteligente va mucho más allá del aspecto tecnológico. No solo se trata de desarrollar infraestructuras funcionales para el acceso a libros digitales, sino también planificar detalles que la hagan más amigable para el usuario, desde el diseño interior de su espacio (sillones cómodos, material gráfico disponible, sección infantil) hasta la renovación de servicios propios de una biblioteca como un lugar para generar conocimiento e interacción con la comunidad.

 

¿Qué funciones debe tener una biblioteca inteligente?

En este post de la página Ebook Friendly encontré hace varios meses una infografía sobre ciertas funciones esenciales que puede desarrollar una biblioteca inteligente, en base a las mismas pensé en los siguientes planteamientos:

 

  • Las librerías pueden instalarse en cualquier lugar: Si ciertamente las bibliotecas públicas contienen un mayor volumen de libros y recursos físicos, para localidades o sectores pequeños alejados de la ciudad, esta es una opción muy apropiada. Pueden adaptarse en los centros comunitarios y los libros físicos ser reemplazados por libros digitales que se encuentran bajo dominio público, además es el lugar ideal para promover actividades culturales y de investigación. Tomemos el ejemplo de las Little free libraries o proyectos que ya se llevan a cabo en nuestro país como este del Barrio de Cotocollao en Quito. 

  • Las bibliotecas deben promover el conocimiento de la memoria histórica: En este punto no me refiero únicamente a clasificar y conservar bajo llave documentos históricos y/o crear repositorios digitales, esto ayuda mucho para que la información trascienda las puertas de la biblioteca pero también es importante que el bibliotecario socialice esta información con los estudiantes, la comunidad en general, se impartan charlas y talleres interactivos en base a la fuente misma de la información.

  • Maker spaces y co-working: Alguna vez conversaba con un bibliotecario quien me comentaba que para él la biblioteca es solo un lugar de lectura y que utilizarlo para algo más desnaturalizaría su competencia, nada más alejado de la realidad. Mantener procesos inadaptables a las necesidades de la sociedad es otra causa de los bajos índices de lectura en nuestro continente. ¿Qué mejor lugar para desarrollar la creatividad y proyectos colaborativos que una biblioteca?, para muestra los proyectos de la Universidad de Arizona y el de la Biblioteca de la Universidad de Phoenix .

  • Generación de contenidos: Este punto se relaciona mucho con el segundo.Una librería inteligente no solo guarda información para ser consultada, hoy en día la ciudadanía también puede crear contenido local para ser compartido con el resto de usuarios. La actividad de editar en una biblioteca impulsa la investigación, mejora la capacidad de análisis, la redacción, una mayor rigurosidad científica en la información que se produce y permite la interacción entre la biblioteca, el docente y el estudiante. En este video podemos apreciar la contribución de los wikipedistas españoles a la Biblioteca Nacional, Instituto Cervantes y la Real Academia de la Lengua Española.

  • Donar y compartir en la nube: Existen varias etapas para conformar una biblioteca digital, en primer lugar es necesario automatizar los procesos tradicionales, a partir de su análisis, aplicación técnica y capacitación al personal que trabaja en la biblioteca, en este punto debe contar con una base de datos de las obras que cada año pasan a dominio público y actualizarla. Una vez automatizados los procesos poner a disposición del público las obras (Material audiovisual, escrito, mapas) digitalizadas, así como crear plataformas de préstamo, donación y venta de libros. El tercer paso es crear conexiones con bibliotecas de otras e instituciones y formar repositorios colectivos como es el caso de COBUEC Y CLACSO.

Como vemos una biblioteca inteligente puede tener múltiples funciones, su éxito radica en la inversión de los gobiernos locales pero también en el aporte de la comunidad, la creatividad de quienes la administran y el trabajo colaborativo para mejorar su utilidad, es hora de dejar de ver a la biblioteca como un espacio gélido que únicamente guarda libros polvorientos, sino como un verdadero laboratorio de creación, aprendizaje y estímulo de la imaginación.

 

Imagen: Xavier Caballe, foto donada para Wikipedia por la Biblioteca Monserrat- España

 

 

 

 

 
 

 

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E-readers, estudiantes y literatura: No solo se trata de regalar tablets

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Kindle 3

 

Hace unos meses leí en este diario la noticia de que los Alcaldes de Guayaquil y Machala al igual que los cabildos de otras ciudades de Ecuador tienen como proyecto entregar tablets a los establecimientos educativos. A la inicial emoción por esta noticia me vino una pequeña reflexión, sobre todo porque puntualizan en entregarlo únicamente a los bachilleres que están por graduarse y además sin capacitación sobre su uso ni libros para descargar.  Mucho se ha hablado acerca del libro electrónico y los innumerables motivos por los que la digitalización de obras puede beneficiar a las bibliotecas e instituciones educativas. Contrario a lo que se cree, la utilización de herramientas digitales para la enseñanza de literatura va mucho más allá de entregar e-readers  o tablets a los alumnos. Aprender y enseñar a los jóvenes sobre las funcionalidades y el potencial que pueden obtener con estos dispositivos es fundamental porque nos permite fomentar el hábito de investigar, generar contenido y compartir conocimiento a través de la web. Las posibilidades son inmensas si incluimos en la enseñanza ciertos aspectos básicos sobre su utilización, creatividad y desarrollo de destrezas lectoras a través de la tecnología.

 

Para que el alumno se familiarice con el uso de un e-reader es necesario que el maestro también lo haga y deje atrás el paradigma de que no se puede asimilar correctamente el conocimiento leyendo desde un lector electrónico. Este es un trabajo que debe realizarse en conjunto con editoriales, Ministerio de Educación, Instituto de Propiedad Intelectual y autoridades de los planteles educativos, ya que no es posible que en plena era de la digitalización todavía se exijan libros que actualmente no son reutilizados y a precios irrisorios. Proyectos como el de la Mochila Digital en España podrían ser de gran beneficio tanto para alumnos como docentes en la metodología de enseñanza de textos literarios, ya que ciertos ebooks contienen elementos multimedia gráficos, musicales y de animación que son muy útiles al momento de representar figuras literarias para realizar análisis y comprensión de textos.

 

Los proyectos gubernamentales relacionados a la entrega de tablets o e-readers (apuesto más por este último debido a su pantalla anti reflejo) en planteles educativos deben ajustarse a las necesidades del estudiante para acceder a la información y para ello hay que familiarizar al alumno con el derecho de autor en internet y sus limitaciones, y con conocimientos necesarios para la redacción de textos, tales como: Programas para crear ebooks, uso adecuado de formatos, hipertextos, tipos de ebooks,  y las diferentes aplicaciones que se pueden utilizar  para personalizar la información que investigue. Según este estudio el 21% de libros que se publican cada año en América Latina son digitales y pese a que la industria del e-reader es casi inexistente en el continente, hay proyectos que nos demuestran las posibilidades que nos abriría este tipo de emprendimientos, tal es el caso del lector digital Boris B611LL desarrollado por la editorial Eudeba  en Argentina, que se encuentra en etapa de comercialización. 

 

La matriz productiva debe enfocarse en la innovación en todas las áreas y por ello es necesario facilitar al estudiante herramientas funcionales para su aprendizaje, como vemos,  la utilización de textos digitales en la enseñanza no puede limitarse a poner tablets en las manos de los bachilleres, en primer lugar debe otorgarse a los alumnos de todos los niveles bajo criterios metodológicos y técnicos que debemos trabajar previamente, caso contrario  la propuesta de innovar la educación será un premisa que se quedará flotando en un discurso carente de procesos para su adecuada ejecución. A continuación les comparto un video sobre e-readers y estudiantes, saquen ustedes sus propias conclusiones.

 

Bibliotecas digitales y libre conocimiento en Ecuador, ¿cómo estamos?

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Foto libro 

Dos de la tarde en una biblioteca pública de Machala. Entran dos jóvenes  universitarios, estudiantes de la  carrera de ingeniería civil solicitando información y mapas sobre  las cuencas hidrográficas de la provincia para su tesis; durante días han preguntado en diferentes instituciones públicas locales algún dato al respecto, recibiendo como respuesta: “Vaya a X institución a solicitar esa información, aquí no hay eso”, tras descubrir que dichos mapas no se encuentran ni en internet, acuden al último lugar donde les queda por buscar: Una de las dos bibliotecas públicas existentes en la ciudad. Para su infortunio, la respuesta es la misma: “No tenemos eso”, uno de los estudiantes, con evidente agobio manifiesta: “En las ciudades pequeñas obtener datos sobre la misma, es muy limitado, ¿Cómo esperan que realicemos investigación de calidad así?”, nadie le responde, su pregunta es la de muchos estudiantes en varios rincones del país, porque es increíble que en el siglo del todo lo que usted necesita lo encuentra en Google exista deficiencia de información de muchas ciudades confirmando así lo que de sobra sabemos: En Ecuador las instituciones públicas no liberan información, pero ¿Qué hacemos al respecto?.

 

Como sabemos, la libertad de expresión es reconocida por la ONU desde 1946 y se estipuló el acceso a la información como un derecho humano fundamental. En el año 2000, la Convención Americana de Derechos Humanos aprobó la Declaración Interamericana sobre la libertad de expresión, cuyo máximo principio fue el derecho de toda persona acceder a información sobre sí misma y a la información de las instituciones estatales. En nuestro país estos derechos se consagraron en el 2004 con la creación de la LOTAIP, donde se establece claramente que no existe reserva con respecto a archivos y documentos de interés público, a fin de democratizar la información y la participación ciudadana; sin embargo, hasta la actualidad son escasas las instituciones que han publicado su archivo histórico o libros de dominio público en la web, en especial las de provincias no principales del país. Existe una inmensa cantidad de obras, monografías e investigaciones históricas a las que pocos pueden acceder, por lo que lo estipulado en la ley no se cumple realmente.

 

 ¿Por qué las bibliotecas no digitalizan sus obras?

 Actualmente no existe un informe público, de carácter cualitativo, por parte del IEPI, INEC,  Ministerio de cultura y  patrimonio u otra institución  sobre la situación real de la bibliotecas del país, ni tampoco sobre la utilización de sus archivos históricos. En los últimos dos años recorrí algunas localidades de la amazonia y costa ecuatoriana, donde constaté que no existen bibliotecas en la mayoría de sus parroquias;  la información inherente a su memoria histórica no es generada directamente por sus pobladores, sino en base a estudios realizados por investigadores externos. Esta carencia de información se debe en parte a los índices de analfabetismo en la mayoría de estos sectores, sobre todo rurales. Podemos ver un informe de la UNESCO al respecto aquí.

 

 Si en ciertas poblaciones hay una  falta de material bibliográfico local, en otros el problema es el desconocimiento y por ende  la falta de utilización de licencias libres por parte de las bibliotecas públicas, esto impide el acceso a muchísimas obras. La Red del Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador (Institución que actualmente administra las bibliotecas públicas) cuenta actualmente con alrededor de 11 bibliotecas y  383.000 bienes bibliográficos a nivel nacional pero no existe una página estatal donde se pueda encontrar información sobre obras literarias que se encuentren bajo licencia libre para su acceso público y peor aún en formato digital para su descarga. Ni siquiera en ciudades como Quito o Guayaquil existe un procedimiento técnico al respecto y es increíble que hasta la actualidad, archivos tan importantes como el de Fondo Antiguo en la Biblioteca Municipal de Quito o el Archivo histórico en Guayaquil, no cuenten con un sistema de metadatos para su preservación digital. Son pocas las instituciones que se encuentran digitalizando sus libros, entre ellas: Flacso, La Biblioteca Eugenio Espejo, el Núcleo de El Oro  de La Casa de la Cultura de Ecuador, y la Biblioteca Pablo Palacio. Si existen proyectos similares poco o nada se promociona al respecto.

 

Estas deficiencias se deben en gran parte a la falta de gestión por parte los gobiernos municipales en la destinación de recursos para contratar personal adecuado que digitalice textos y  capacite a los bibliotecarios sobre  gestión documental y estrategias de difusión dirigida a los usuarios; así mismo, la concentración de actividades culturales en ciertos círculos literarios, dependencias e instituciones, donde no se promueve una verdadera innovación en estos espacios da como resultado bibliotecas vacías, sin personal capacitado y cero difusión de lectura.

 

Los vacíos legales en la Ley de Propiedad Intelectual vigente y/o la falta de aplicación de la normativa existente por parte de las instituciones públicas obstaculiza la digitalización de libros. Actualmente se encuentra en desarrollo, por parte de SENESCYT, el Código Orgánico de Economía Social del Conocimiento que reemplazará a la ley vigente. En esta nueva normativa se pretende establecer una limitación a los derechos de autor con fines académicos e informativos a través de la adopción de licencias libres o modelos alternativos de licenciamiento, sin embargo este proyecto todavía se encuentra en espera de análisis en la Asamblea Nacional. Como vemos el camino para acceder a libros nacionales en formato electrónico (de forma ‘legal’), aún es bastante complicado y largo, nuestro acercamiento al proyecto de cero papeles se encuentra supeditado a una burocracia anclada en los formatos tradicionales, por tanto urge investigación y análisis para poder crear un plan de lectura y políticas eficaces que faciliten el acceso a bienes culturales digitales.

 

Mientras tanto, ¿Cómo podemos contribuir al libre conocimiento y la digitalización de obras o su difusión?, ¿Cual es el actual rol de los bibliotecarios?, ¿Qué tipo de licencias pueden utilizar actualmente las bibliotecas para liberar su obra?, ¿Hace falta hablar sobre el libro electrónico en las ferias del libro? Hablaré al respecto en el próximo post.

 

Fuentes: 

Biblioteca Nacional Eugenio se moderniza

Ministro Espinoza inaugura la Biblioteca Pablo Palacio

 

Entre novelas históricas y cómics: Un mes de mitología nórdica

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Hace unas semanas, les comenté en este post, que me encontraba recopilando libros relacionados a la mitología nórdica, así como música para acompañar estas lecturas. Pues bien, al investigar un poco en internet encontré este post del blog The Valkyries Vigil, de la historiadora española Laia San José (@TheValkyriesVig ), cuya lectura sugiero a quienes gustan de la historia medieval. En el mismo recomienda los libros: Mitología Nórdica de Heinrich Niedner y Textos mitológicos de las Eddas de Snorri Sturluson. Además de estos libros, encontré en la web, los cómics de El poderoso Thor (Relatos de Asgard) y la saga histórica: Sajones, Vikingos y Normandos de Bernard Cornwell.

 

¿Por qué decidí leer sobre mitología nórdica? porque deseaba escoger lecturas que a mi criterio representaran una especie de introducción al universo de El señor de los anillos de J.R. R. Tolkien y a  la vez comprender mejor el contexto de las famosas Edda. El resultado ha sido bastante satisfactorio porque hallé algo más de lo esperado, no solo conocimiento histórico, sino también un aprendizaje espiritual asombroso, y es que para todo aquel que ame leer y desee escribir literatura fantástica, como es mi caso, estos libros son perfectos, porque nos sumergen de una forma comprensible a los orígenes de las deidades nórdicas y sus reinos, además son obras de enorme valor literario, con una prosa y narrativa exquisita. A continuación les doy una pequeña apreciación personal sobre cada una de estos textos, desde mi experiencia lectora: 

 

Mitología Nórdica de Heinrich Niedner

 

Mitología nórdica

Este libro es muy útil para quien no se encuentra tan familiarizado con los orígenes de la religión pagana y los dioses nórdicos. Es una especie de introducción a su historia y  anécdotas, así como un análisis sobre la simbología de sus tradiciones. Algo que me gustó mucho de esta obra es la descripción que el autor hace de cada dios y el resto de criaturas de Asgard citando siempre las Eddas, además realiza analogías con deidades de otras mitologías. Con una narrativa sencilla y rica en referencias es una lectura deleitable, que te dejará con bases sólidas sobre las divinidades del norte de Europa, su nacimiento, auge, decadencia y te facilitará la lectura de casi cualquier novela que leas al respecto.

 

Textos mitológicos de los Edda de Snorri Sturluson

 

Las Eddas

Sturluson fue un historiador y escritor islandés, autor de las Eddas prosaicas. Las Eddas son recopilaciones de historias y poemas  paganos sobre la mitología nórdica y sus héroes. Se cree que la palabra Edda, es una referencia a Oddi, una población ubicada al sur de Islandia donde vivió el autor. Las Eddas son consideradas hasta la actualidad, como uno de los documentos medulares de la antigua mitología nórdica y son la referencia más importante sobre la era pagana.

 

Sajones, Vikingos y Normandos de Bernard Cornwell

 

El último reino

Navegando en internet encontré a este reconocido autor de novelas históricas. Tras leer varias reseñas sobre su obra, compré esta saga en digital y admito que me atrapó desde la primera página.

 

Considerada como una de las mejores sagas sobre Vikingos por su fidelidad histórica, cada volúmen nos sumerge  de lleno en los últimos años del paganismo en el reino de Northumbia (hoy Noreste de Inglaterra), la invasión de lo  daneses y la imposición del cristianismo. Sus personajes tan complejos como heroicos se enfrentan en encarnizadas batallas, soberbiamente narradas por el escritor, quien sabe como plasmar el sentir expansionista e ideológico de sus protagonistas en las más de 400 páginas que contienen los libros. Esta saga se compone en total de ocho novelas, la última se publicó a inicios de este año y la cadena BBC  America está por estrenar su serie. Este es el teaser: 

 

El poderoso Thor: Relatos de Asgard, de Stan Lee

 

Relatos desde Asgard

Mis lecturas de cada mes siempre incluyen un cómic, cualquiera sea el género que escoja. A buena hora existen cómics prácticamente sobre cualquier tema y obviamente, la mitología nórdica no puede ser una excepción. El genial Stan Lee junto a Jack Kirby y Larry Lieber crearon en la época de los 60’s su propia visión sobre los dioses nórdicos y reinventaron un personaje que llegó a ser de gran relevancia para el universo Marvel: Thor, el Dios del trueno. Los relatos de Asgard abordan el origen de los 9 reinos de Yggdrasil, desde el primer gigante Ymir, a quien se enfrenta Odín, el más grande de todos los dioses, así como la infancia y juventud de Thor, Loki y demás personajes mitológicos de este mundo mágico. Hay episodios bastante divertidos en algunos de los cómics y si ciertamente no guardan relación al 100% con las Eddas de Sturluson, tiene referencias muy interesantes sobre estas y encontraremos además increíbles enemigos de Asgard. 

 

Las batallas vikingas representan una lucha que fue más allá de los muros de escudos y el deseo insaciable de conquistar nuevas tierras, era un verdadero combate contra la imposición abusiva y prepotente de una religión ajena a sus creencias, el ideal de perennizar su idiosincrasia a través de la espada y el derramamiento de sangre.

Si deseas estos libros en su versión digital déjame tu dirección de correo electrónico en la sección de comentarios.

 

 

Antes del atardecer y la amante de los pequeños detalles

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Antes del amanecer

 

Adoro la trilogía de “Antes de…”  del cineasta norteamericano Richard Linklater. Fue un verdadero triunfo del ingenio llevar a la  pantalla grande, los encuentros de dos amantes a lo largo de los años,  sus temores, sueños y fracasos personales, de tal manera que el espectador, también formó parte de sus dilemas junto al oculto anhelo de eternizar cada  momento compartido, y es que las citas no planeadas, entre Céline y Jesse representan aquello que tanto me seduce: Conversaciones honestas, libros, una profunda dosis de imaginación, risas, cementerios antiguos y música de Nina Simone, ¿qué más se puede pedir?.

 

Al igual que Céline, soy de esos seres extraños que no olvidan a las personas u objetos que han amado en cualquiera de sus formas y que por alguna razón partieron o se  perdieron. No se trata de rendir culto al pasado, simplemente me gusta conservar en la memoria sus fisuras emocionales y/o  pequeños detalles, porque de alguna manera son parte de mi historia, de lo que fui y de lo que soy. Les dejo con la siguiente frase de Céline en Antes del atardecer; ella resume mejor que yo este rasgo de mi personalidad.

 

“Siempre me siento rara, porque nunca puedo seguir adelante así nada más. La gente solo tiene un romance e incluso relaciones completas, pero sólo rompen y lo olvidan; siguen adelante como si hubieran cambiado la marca de cereal. Yo siento que nunca he podido olvidar a alguien con quien he estado, porque cada persona tiene sus propias características. Uno no puede reemplazar a nadie; lo que se perdió se perdió. Cuando cada relación se termina me hiere mucho. Nunca me recupero del todo. Por eso soy muy cuidadosa al involucrarme, porque me duele mucho (…). Me obsesionan las cosas pequeñas de las personas. Tal vez estoy loca. Cuando era niña, mi mamá me dijo que siempre llegaba tarde a la escuela, y un día me siguió para saber por qué. Yo estaba viendo las castañas caer de los árboles y rodar en la acera, o las hormigas cruzando el camino, la sombra de una hoja en el tronco de un árbol…cosas pequeñas. Creo que lo mismo pasa con la gente: Veo en ellos pequeños detalles, muy propios de cada uno que me conmueven y que extraño, y que siempre extrañaré. A nadie se puede reemplazar, porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos, por ejemplo, recuerdo que tu barba tiene un poco de rojo, y cómo el sol la hacía brillar esa mañana antes de que te fueras. Recuerdo eso y lo extrañé mucho. ¿Realmente loca no?”.

El arte de crear un libro

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Fotos libros

Soy una aficionada a los e-readers, me gustan mucho por su accesibilidad, costo y la facilidad que brindan al lector, son además fáciles de transportar y cómodos; podría decir que casi el 70% de lo que leo es en formato digital y me siento muy a gusto con mi Kindle. A diferencia de los fervientes defensores del libro analógico, no considero que  leer en digital disminuya tu capacidad de comprensión o concepción de una obra y menos que un “lector de verdad” solo lee libros físicos, aunque respeto su fetiche por la lectura en papel, soy de quienes creen, que lo importante es leer, en el formato que deseemos, pero leer al fin y al cabo.

 

Ahora bien, una cosa es hacer uso de las bondades que nos ofrece la tecnología y otra muy distinta, desconocer que existen libros que son verdaderas obras de arte, tanto por su contenido, así como la semiótica de sus ilustraciones, maquetación, colores y diseño interior, lo cual por mucho que amemos leer en digital, nos brindará siempre una experiencia sensorial única, al permitirnos tocarlo y ojearlo, porque de alguna forma, creamos un vínculo con los artistas que pusieron su creatividad y esfuerzo para que llegue a nuestras manos un producto de calidad, que a la vez es un objeto bello, tan apreciable como un cuadro o una pieza musical.

 

Muchos de estos libros son la unficación de varias manifestaciones artísticas, y leerlos representa un verdadero deleite,  les pondré un ejemplo: La poetista Alejandra Pizarnik publicó por primera vez en 1966 un pequeño texto titulado La condesa sangrienta, que seis años más tarde, se convirtió en un libro. La historia se  basa en la aristócrata húngara Erzsébet Báthory y fue desconocido por muchos, hasta el 2009, cuando se publicó una edición de lujo, magistralmente ilustrada por el artista Santiago Caruso, obteniendo una increíble demanda. El libro es una verdadera joya de colección para quienes admiren la obra de Pizarnik, y fue gracias a la edición analógica, que este libro no cayó en el olvido. Si desean conocer más detalles sobre el personaje que inspiró este fascinante relato, pueden encontrarlo en este video.

 

Y es que hacer libros es un arte, como manifestó en alguna ocasión el famoso editor Gerhard Steidl es un trabajo que puede tomar meses o incluso años dependiendo de las necesidades del autor, porque cada elemento que conforma el futuro libro debe ser analizado a detalle; Steidl concibe su trabajo, como si se tratase de un perfumista,  cada papel, olor, aceite y textura son esenciales en su creación. Para mí, y estoy segura que para algunos de ustedes, han existido viajes literarios, en los cuales leer fue mucho más que disfrutar únicamente del contenido de un libro, y si no me creen, les invito a ver estos 5 vídeos que nos recuerdan lo que representa este prodigioso oficio para el escritor, el editor, el ilustrador y por su puesto, para nosotros, los lectores, ¡disfrútenlos!

 

 

El nacimiento de un libro, filmado por Glen Milner

 

El arte de hacer un libro, filmado por Willy Foo

 

 

Gerhard Steidl

 

 

David G. Forés: Delirios de amor y muerte: Edgar Allan Poe

 

What do you love about books?, realizado por The folio society

Un regalo por el día del libro infantil

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Recuerdo uno de los primeros libros que abrí de niña: Una vieja compilación de cuentos de Hans Christian Andersen que me regaló mi padre; era un aficionado empedernido por los libros y la música clásica, e hizo de nuestra biblioteca familiar, un refugio de sosiego para todos y además el espacio ideal para realizar las tareas escolares. Apenas se sentaba en su sillón con un libro en mano, yo me acurrucaba a su lado con mis pequeños cuentos para leerlos, mientras él, sonriente me observaba en silencio, era una complicidad mutua, una especie de ritual que conservamos hasta hoy.  

 Mi padre no solo me enseñó a leer, sino también a apreciar a los escritores y  reflexionar sobre su obra. El traje nuevo del emperador, era para mí, más que un cuento, la inocencia del niño al exponer frente al pueblo una realidad evidente, de una forma tan valiente, me pareció un ejemplo de honestidad ante la opresión y el narcisismo del emperador de aquel reino y  El patito feo me dio toda una lección sobre el valor de la empatía; y es que Andersen, expresó su propio dolor en muchas de sus historias, más allá de ser un carismático contador de cuentos, guardaba frustraciones artísticas, personales y traumas infantiles, que lo llevaron en muchas ocasiones a la depresión,  no obstante, esto no limitó su imaginación ni su capacidad extraordinaria para penetrar en la complejidad de la condición humana y sus asimetrías. Si hay algo que caracteriza su obra y personalidad, es su profundo anhelo de ser amado, tal como lo vemos en La Sirenita y El soldadito de plomo

 

En honor a este prodigio de las letras, la Organización Internacional para el Libro Juvenil de Munich, a partir de 1967, instó a que cada 2 de abril (fecha del nacimiento de Andersen), se celebre en todo el mundo el día internacional del libro infantil, con el fin de rendir un homenaje a todos aquellos escritores e ilustradores que gracias a su ingenio, nos sumergen a niños y adultos en sus mundos mágicos  y nos recuerdan que en medio del caos, podemos ser piratas, sirenas, unicornios o lo que deseemos, leyendo y apreciando los detalles sencillos pero bellos de todo cuanto nos rodea.

 

Por este día, hice una selección de libros infantiles de autores como Dahl, Stevenson, Wilde, Zola, entre otros, para compartirla con ustedes en PDF, pueden descargar los libros desde este enlace. Aprovechemos estos días (que por cierto es feriado en mi país), para leer o releer aquellos libros  que nos enamoraron durante la infancia y de paso compartamos con nuestros hijos, sobrinos, primos o alumnos, estas historias maravillosas que merecen ser leídas siempre.

Si quieren echar un vistazo a la obra original de Christian Andersen, pueden hacerlo en este enlace