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Bibliotecas digitales y libre conocimiento en Ecuador, ¿cómo estamos?

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Dos de la tarde en una biblioteca pública de Machala. Entran dos jóvenes  universitarios, estudiantes de la  carrera de ingeniería civil solicitando información y mapas sobre  las cuencas hidrográficas de la provincia para su tesis; durante días han preguntado en diferentes instituciones públicas locales algún dato al respecto, recibiendo como respuesta: “Vaya a X institución a solicitar esa información, aquí no hay eso”, tras descubrir que dichos mapas no se encuentran ni en internet, acuden al último lugar donde les queda por buscar: Una de las dos bibliotecas públicas existentes en la ciudad. Para su infortunio, la respuesta es la misma: “No tenemos eso”, uno de los estudiantes, con evidente agobio manifiesta: “En las ciudades pequeñas obtener datos sobre la misma, es muy limitado, ¿Cómo esperan que realicemos investigación de calidad así?”, nadie le responde, su pregunta es la de muchos estudiantes en varios rincones del país, porque es increíble que en el siglo del todo lo que usted necesita lo encuentra en Google exista deficiencia de información de muchas ciudades confirmando así lo que de sobra sabemos: En Ecuador las instituciones públicas no liberan información, pero ¿Qué hacemos al respecto?.

 

Como sabemos, la libertad de expresión es reconocida por la ONU desde 1946 y se estipuló el acceso a la información como un derecho humano fundamental. En el año 2000, la Convención Americana de Derechos Humanos aprobó la Declaración Interamericana sobre la libertad de expresión, cuyo máximo principio fue el derecho de toda persona acceder a información sobre sí misma y a la información de las instituciones estatales. En nuestro país estos derechos se consagraron en el 2004 con la creación de la LOTAIP, donde se establece claramente que no existe reserva con respecto a archivos y documentos de interés público, a fin de democratizar la información y la participación ciudadana; sin embargo, hasta la actualidad son escasas las instituciones que han publicado su archivo histórico o libros de dominio público en la web, en especial las de provincias no principales del país. Existe una inmensa cantidad de obras, monografías e investigaciones históricas a las que pocos pueden acceder, por lo que lo estipulado en la ley no se cumple realmente.

 

 ¿Por qué las bibliotecas no digitalizan sus obras?

 Actualmente no existe un informe público, de carácter cualitativo, por parte del IEPI, INEC,  Ministerio de cultura y  patrimonio u otra institución  sobre la situación real de la bibliotecas del país, ni tampoco sobre la utilización de sus archivos históricos. En los últimos dos años recorrí algunas localidades de la amazonia y costa ecuatoriana, donde constaté que no existen bibliotecas en la mayoría de sus parroquias;  la información inherente a su memoria histórica no es generada directamente por sus pobladores, sino en base a estudios realizados por investigadores externos. Esta carencia de información se debe en parte a los índices de analfabetismo en la mayoría de estos sectores, sobre todo rurales. Podemos ver un informe de la UNESCO al respecto aquí.

 

 Si en ciertas poblaciones hay una  falta de material bibliográfico local, en otros el problema es el desconocimiento y por ende  la falta de utilización de licencias libres por parte de las bibliotecas públicas, esto impide el acceso a muchísimas obras. La Red del Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador (Institución que actualmente administra las bibliotecas públicas) cuenta actualmente con alrededor de 11 bibliotecas y  383.000 bienes bibliográficos a nivel nacional pero no existe una página estatal donde se pueda encontrar información sobre obras literarias que se encuentren bajo licencia libre para su acceso público y peor aún en formato digital para su descarga. Ni siquiera en ciudades como Quito o Guayaquil existe un procedimiento técnico al respecto y es increíble que hasta la actualidad, archivos tan importantes como el de Fondo Antiguo en la Biblioteca Municipal de Quito o el Archivo histórico en Guayaquil, no cuenten con un sistema de metadatos para su preservación digital. Son pocas las instituciones que se encuentran digitalizando sus libros, entre ellas: Flacso, La Biblioteca Eugenio Espejo, el Núcleo de El Oro  de La Casa de la Cultura de Ecuador, y la Biblioteca Pablo Palacio. Si existen proyectos similares poco o nada se promociona al respecto.

 

Estas deficiencias se deben en gran parte a la falta de gestión por parte los gobiernos municipales en la destinación de recursos para contratar personal adecuado que digitalice textos y  capacite a los bibliotecarios sobre  gestión documental y estrategias de difusión dirigida a los usuarios; así mismo, la concentración de actividades culturales en ciertos círculos literarios, dependencias e instituciones, donde no se promueve una verdadera innovación en estos espacios da como resultado bibliotecas vacías, sin personal capacitado y cero difusión de lectura.

 

Los vacíos legales en la Ley de Propiedad Intelectual vigente y/o la falta de aplicación de la normativa existente por parte de las instituciones públicas obstaculiza la digitalización de libros. Actualmente se encuentra en desarrollo, por parte de SENESCYT, el Código Orgánico de Economía Social del Conocimiento que reemplazará a la ley vigente. En esta nueva normativa se pretende establecer una limitación a los derechos de autor con fines académicos e informativos a través de la adopción de licencias libres o modelos alternativos de licenciamiento, sin embargo este proyecto todavía se encuentra en espera de análisis en la Asamblea Nacional. Como vemos el camino para acceder a libros nacionales en formato electrónico (de forma ‘legal’), aún es bastante complicado y largo, nuestro acercamiento al proyecto de cero papeles se encuentra supeditado a una burocracia anclada en los formatos tradicionales, por tanto urge investigación y análisis para poder crear un plan de lectura y políticas eficaces que faciliten el acceso a bienes culturales digitales.

 

Mientras tanto, ¿Cómo podemos contribuir al libre conocimiento y la digitalización de obras o su difusión?, ¿Cual es el actual rol de los bibliotecarios?, ¿Qué tipo de licencias pueden utilizar actualmente las bibliotecas para liberar su obra?, ¿Hace falta hablar sobre el libro electrónico en las ferias del libro? Hablaré al respecto en el próximo post.

 

Fuentes: 

Biblioteca Nacional Eugenio se moderniza

Ministro Espinoza inaugura la Biblioteca Pablo Palacio

 

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Entre novelas históricas y cómics: Un mes de mitología nórdica

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Hace unas semanas, les comenté en este post, que me encontraba recopilando libros relacionados a la mitología nórdica, así como música para acompañar estas lecturas. Pues bien, al investigar un poco en internet encontré este post del blog The Valkyries Vigil, de la historiadora española Laia San José (@TheValkyriesVig ), cuya lectura sugiero a quienes gustan de la historia medieval. En el mismo recomienda los libros: Mitología Nórdica de Heinrich Niedner y Textos mitológicos de las Eddas de Snorri Sturluson. Además de estos libros, encontré en la web, los cómics de El poderoso Thor (Relatos de Asgard) y la saga histórica: Sajones, Vikingos y Normandos de Bernard Cornwell.

 

¿Por qué decidí leer sobre mitología nórdica? porque deseaba escoger lecturas que a mi criterio representaran una especie de introducción al universo de El señor de los anillos de J.R. R. Tolkien y a  la vez comprender mejor el contexto de las famosas Edda. El resultado ha sido bastante satisfactorio porque hallé algo más de lo esperado, no solo conocimiento histórico, sino también un aprendizaje espiritual asombroso, y es que para todo aquel que ame leer y desee escribir literatura fantástica, como es mi caso, estos libros son perfectos, porque nos sumergen de una forma comprensible a los orígenes de las deidades nórdicas y sus reinos, además son obras de enorme valor literario, con una prosa y narrativa exquisita. A continuación les doy una pequeña apreciación personal sobre cada una de estos textos, desde mi experiencia lectora: 

 

Mitología Nórdica de Heinrich Niedner

 

Mitología nórdica

Este libro es muy útil para quien no se encuentra tan familiarizado con los orígenes de la religión pagana y los dioses nórdicos. Es una especie de introducción a su historia y  anécdotas, así como un análisis sobre la simbología de sus tradiciones. Algo que me gustó mucho de esta obra es la descripción que el autor hace de cada dios y el resto de criaturas de Asgard citando siempre las Eddas, además realiza analogías con deidades de otras mitologías. Con una narrativa sencilla y rica en referencias es una lectura deleitable, que te dejará con bases sólidas sobre las divinidades del norte de Europa, su nacimiento, auge, decadencia y te facilitará la lectura de casi cualquier novela que leas al respecto.

 

Textos mitológicos de los Edda de Snorri Sturluson

 

Las Eddas

Sturluson fue un historiador y escritor islandés, autor de las Eddas prosaicas. Las Eddas son recopilaciones de historias y poemas  paganos sobre la mitología nórdica y sus héroes. Se cree que la palabra Edda, es una referencia a Oddi, una población ubicada al sur de Islandia donde vivió el autor. Las Eddas son consideradas hasta la actualidad, como uno de los documentos medulares de la antigua mitología nórdica y son la referencia más importante sobre la era pagana.

 

Sajones, Vikingos y Normandos de Bernard Cornwell

 

El último reino

Navegando en internet encontré a este reconocido autor de novelas históricas. Tras leer varias reseñas sobre su obra, compré esta saga en digital y admito que me atrapó desde la primera página.

 

Considerada como una de las mejores sagas sobre Vikingos por su fidelidad histórica, cada volúmen nos sumerge  de lleno en los últimos años del paganismo en el reino de Northumbia (hoy Noreste de Inglaterra), la invasión de lo  daneses y la imposición del cristianismo. Sus personajes tan complejos como heroicos se enfrentan en encarnizadas batallas, soberbiamente narradas por el escritor, quien sabe como plasmar el sentir expansionista e ideológico de sus protagonistas en las más de 400 páginas que contienen los libros. Esta saga se compone en total de ocho novelas, la última se publicó a inicios de este año y la cadena BBC  America está por estrenar su serie. Este es el teaser: 

 

El poderoso Thor: Relatos de Asgard, de Stan Lee

 

Relatos desde Asgard

Mis lecturas de cada mes siempre incluyen un cómic, cualquiera sea el género que escoja. A buena hora existen cómics prácticamente sobre cualquier tema y obviamente, la mitología nórdica no puede ser una excepción. El genial Stan Lee junto a Jack Kirby y Larry Lieber crearon en la época de los 60’s su propia visión sobre los dioses nórdicos y reinventaron un personaje que llegó a ser de gran relevancia para el universo Marvel: Thor, el Dios del trueno. Los relatos de Asgard abordan el origen de los 9 reinos de Yggdrasil, desde el primer gigante Ymir, a quien se enfrenta Odín, el más grande de todos los dioses, así como la infancia y juventud de Thor, Loki y demás personajes mitológicos de este mundo mágico. Hay episodios bastante divertidos en algunos de los cómics y si ciertamente no guardan relación al 100% con las Eddas de Sturluson, tiene referencias muy interesantes sobre estas y encontraremos además increíbles enemigos de Asgard. 

 

Las batallas vikingas representan una lucha que fue más allá de los muros de escudos y el deseo insaciable de conquistar nuevas tierras, era un verdadero combate contra la imposición abusiva y prepotente de una religión ajena a sus creencias, el ideal de perennizar su idiosincrasia a través de la espada y el derramamiento de sangre.

Si deseas estos libros en su versión digital déjame tu dirección de correo electrónico en la sección de comentarios.

 

 

Antes del atardecer y la amante de los pequeños detalles

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Antes del amanecer

 

Adoro la trilogía de “Antes de…”  del cineasta norteamericano Richard Linklater. Fue un verdadero triunfo del ingenio llevar a la  pantalla grande, los encuentros de dos amantes a lo largo de los años,  sus temores, sueños y fracasos personales, de tal manera que el espectador, también formó parte de sus dilemas junto al oculto anhelo de eternizar cada  momento compartido, y es que las citas no planeadas, entre Céline y Jesse representan aquello que tanto me seduce: Conversaciones honestas, libros, una profunda dosis de imaginación, risas, cementerios antiguos y música de Nina Simone, ¿qué más se puede pedir?.

 

Al igual que Céline, soy de esos seres extraños que no olvidan a las personas u objetos que han amado en cualquiera de sus formas y que por alguna razón partieron o se  perdieron. No se trata de rendir culto al pasado, simplemente me gusta conservar en la memoria sus fisuras emocionales y/o  pequeños detalles, porque de alguna manera son parte de mi historia, de lo que fui y de lo que soy. Les dejo con la siguiente frase de Céline en Antes del atardecer; ella resume mejor que yo este rasgo de mi personalidad.

 

“Siempre me siento rara, porque nunca puedo seguir adelante así nada más. La gente solo tiene un romance e incluso relaciones completas, pero sólo rompen y lo olvidan; siguen adelante como si hubieran cambiado la marca de cereal. Yo siento que nunca he podido olvidar a alguien con quien he estado, porque cada persona tiene sus propias características. Uno no puede reemplazar a nadie; lo que se perdió se perdió. Cuando cada relación se termina me hiere mucho. Nunca me recupero del todo. Por eso soy muy cuidadosa al involucrarme, porque me duele mucho (…). Me obsesionan las cosas pequeñas de las personas. Tal vez estoy loca. Cuando era niña, mi mamá me dijo que siempre llegaba tarde a la escuela, y un día me siguió para saber por qué. Yo estaba viendo las castañas caer de los árboles y rodar en la acera, o las hormigas cruzando el camino, la sombra de una hoja en el tronco de un árbol…cosas pequeñas. Creo que lo mismo pasa con la gente: Veo en ellos pequeños detalles, muy propios de cada uno que me conmueven y que extraño, y que siempre extrañaré. A nadie se puede reemplazar, porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos, por ejemplo, recuerdo que tu barba tiene un poco de rojo, y cómo el sol la hacía brillar esa mañana antes de que te fueras. Recuerdo eso y lo extrañé mucho. ¿Realmente loca no?”.

El arte de crear un libro

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Soy una aficionada a los e-readers, me gustan mucho por su accesibilidad, costo y la facilidad que brindan al lector, son además fáciles de transportar y cómodos; podría decir que casi el 70% de lo que leo es en formato digital y me siento muy a gusto con mi Kindle. A diferencia de los fervientes defensores del libro analógico, no considero que  leer en digital disminuya tu capacidad de comprensión o concepción de una obra y menos que un “lector de verdad” solo lee libros físicos, aunque respeto su fetiche por la lectura en papel, soy de quienes creen, que lo importante es leer, en el formato que deseemos, pero leer al fin y al cabo.

 

Ahora bien, una cosa es hacer uso de las bondades que nos ofrece la tecnología y otra muy distinta, desconocer que existen libros que son verdaderas obras de arte, tanto por su contenido, así como la semiótica de sus ilustraciones, maquetación, colores y diseño interior, lo cual por mucho que amemos leer en digital, nos brindará siempre una experiencia sensorial única, al permitirnos tocarlo y ojearlo, porque de alguna forma, creamos un vínculo con los artistas que pusieron su creatividad y esfuerzo para que llegue a nuestras manos un producto de calidad, que a la vez es un objeto bello, tan apreciable como un cuadro o una pieza musical.

 

Muchos de estos libros son la unficación de varias manifestaciones artísticas, y leerlos representa un verdadero deleite,  les pondré un ejemplo: La poetista Alejandra Pizarnik publicó por primera vez en 1966 un pequeño texto titulado La condesa sangrienta, que seis años más tarde, se convirtió en un libro. La historia se  basa en la aristócrata húngara Erzsébet Báthory y fue desconocido por muchos, hasta el 2009, cuando se publicó una edición de lujo, magistralmente ilustrada por el artista Santiago Caruso, obteniendo una increíble demanda. El libro es una verdadera joya de colección para quienes admiren la obra de Pizarnik, y fue gracias a la edición analógica, que este libro no cayó en el olvido. Si desean conocer más detalles sobre el personaje que inspiró este fascinante relato, pueden encontrarlo en este video.

 

Y es que hacer libros es un arte, como manifestó en alguna ocasión el famoso editor Gerhard Steidl es un trabajo que puede tomar meses o incluso años dependiendo de las necesidades del autor, porque cada elemento que conforma el futuro libro debe ser analizado a detalle; Steidl concibe su trabajo, como si se tratase de un perfumista,  cada papel, olor, aceite y textura son esenciales en su creación. Para mí, y estoy segura que para algunos de ustedes, han existido viajes literarios, en los cuales leer fue mucho más que disfrutar únicamente del contenido de un libro, y si no me creen, les invito a ver estos 5 vídeos que nos recuerdan lo que representa este prodigioso oficio para el escritor, el editor, el ilustrador y por su puesto, para nosotros, los lectores, ¡disfrútenlos!

 

 

El nacimiento de un libro, filmado por Glen Milner

 

El arte de hacer un libro, filmado por Willy Foo

 

 

Gerhard Steidl

 

 

David G. Forés: Delirios de amor y muerte: Edgar Allan Poe

 

What do you love about books?, realizado por The folio society

Un regalo por el día del libro infantil

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Recuerdo uno de los primeros libros que abrí de niña: Una vieja compilación de cuentos de Hans Christian Andersen que me regaló mi padre; era un aficionado empedernido por los libros y la música clásica, e hizo de nuestra biblioteca familiar, un refugio de sosiego para todos y además el espacio ideal para realizar las tareas escolares. Apenas se sentaba en su sillón con un libro en mano, yo me acurrucaba a su lado con mis pequeños cuentos para leerlos, mientras él, sonriente me observaba en silencio, era una complicidad mutua, una especie de ritual que conservamos hasta hoy.  

 Mi padre no solo me enseñó a leer, sino también a apreciar a los escritores y  reflexionar sobre su obra. El traje nuevo del emperador, era para mí, más que un cuento, la inocencia del niño al exponer frente al pueblo una realidad evidente, de una forma tan valiente, me pareció un ejemplo de honestidad ante la opresión y el narcisismo del emperador de aquel reino y  El patito feo me dio toda una lección sobre el valor de la empatía; y es que Andersen, expresó su propio dolor en muchas de sus historias, más allá de ser un carismático contador de cuentos, guardaba frustraciones artísticas, personales y traumas infantiles, que lo llevaron en muchas ocasiones a la depresión,  no obstante, esto no limitó su imaginación ni su capacidad extraordinaria para penetrar en la complejidad de la condición humana y sus asimetrías. Si hay algo que caracteriza su obra y personalidad, es su profundo anhelo de ser amado, tal como lo vemos en La Sirenita y El soldadito de plomo

 

En honor a este prodigio de las letras, la Organización Internacional para el Libro Juvenil de Munich, a partir de 1967, instó a que cada 2 de abril (fecha del nacimiento de Andersen), se celebre en todo el mundo el día internacional del libro infantil, con el fin de rendir un homenaje a todos aquellos escritores e ilustradores que gracias a su ingenio, nos sumergen a niños y adultos en sus mundos mágicos  y nos recuerdan que en medio del caos, podemos ser piratas, sirenas, unicornios o lo que deseemos, leyendo y apreciando los detalles sencillos pero bellos de todo cuanto nos rodea.

 

Por este día, hice una selección de libros infantiles de autores como Dahl, Stevenson, Wilde, Zola, entre otros, para compartirla con ustedes en PDF, pueden descargar los libros desde este enlace. Aprovechemos estos días (que por cierto es feriado en mi país), para leer o releer aquellos libros  que nos enamoraron durante la infancia y de paso compartamos con nuestros hijos, sobrinos, primos o alumnos, estas historias maravillosas que merecen ser leídas siempre.

Si quieren echar un vistazo a la obra original de Christian Andersen, pueden hacerlo en este enlace

 

Retos y hábitos de lectura: Lo bueno, lo útil y lo feo

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“Hablar de la lectura obligatoria, es como hablar de la felicidad obligatoria”  Jorge Luis Borges     

                                 

A fines de diciembre y principios de enero, fue común ver en las redes sociales, a personajes famosos, escritores, gestores culturales y usuarios en general plantearse el reto de leer determinada cantidad de libros durante el año, creando varios hashtags para motivar a otros internautas. Admito que me parece una propuesta novedosa, más aún cuando hablamos de un país en el cual el promedio de lectura es de medio libro por año, por cada ciudadano; y es que los retos de lectura pueden ser iniciativas muy aprovechables, siempre que se haga algo más que tuitear un hashtag, el ser humano tiende a ser pasional con sus promesas, a la euforia inicial, le sigue, por lo general el tedio y por ende el abandono de sus propios planteamientos, ¿Cuantos de nosotros podemos decir con certeza, que cumplimos a cabalidad los retos que nos imponemos cada inicio de año?, eso sin contar con que muchos toman este tipo de retos como una forma de vanaglorio público.

 

 Leer es uno de los mayores actos de libertad que conozco, porque no se somete a reglas específicas, ni a listas de lecturas u horarios; nace del deseo intrínseco de leer lo que queramos y como mejor nos sintamos, forzarnos a determinado número de lecturas por año, puede llevarnos a la frustración e incluso a dejar de leer, en especial si tenemos horarios de trabajo o estudio extenuantes. Toda meta, requiere del deseo genuino de lograrla y como todo deseo, se alimenta de placer.

 

 Como ávida lectora, casi sin planearlo, he desarrollado ciertas prácticas que no solo me han ayudado a cumplir con mis metas de lectura cada año, sino también a disfrutar el proceso, porque a la final, se trata de eso: De deleitarnos con cada página abierta que encontramos. A continuación les comparto 5 de los hábitos que más pongo en práctica para mantener vivo el deseo de leer:

 

Trata de escoger para los primero meses, géneros que te apasionen

Difícilmente le vamos a tomar el gusto a algo, si no empezamos por aquello que más atrae a nuestra curiosidad. El primer día del año me pregunté sobre qué temas no había leído y me interesaría profundizar, qué es lo que siempre quise leer, y por qué quiero hacerlo. Mis interrogantes, me llevaron a  descubrir que siempre anhelé conocer más sobre Frida Kahlo porque la admiro como artista y mujer; me compré un libro de Abdón Ubidia, porque gracias a la referencia de una amiga, sé que en él habla sobre Quito (ciudad donde nací) y su clima; 1984, porque deseaba recordar la importancia de dicha obra, como referente al hablar sobre gobiernos dictatoriales y un libro sobre Pablo Palacio, uno de los escritores más emblemáticos de mi país. Encontré ahí mi inspiración para el mes de enero. Es bueno tomarse un tiempo para uno, de vez en cuando y preguntarnos: ¿Qué libro amaría leer? y leerlo, no importa si es uno que hayamos leído antes, lo importante es gozar ese viaje literario.

 

¿Qué pasa si lo que quiero leer no lo encuentro en ninguna librería?      

 Aunque no lo crean, esto ocurre con mucha frecuencia en mi país, muchas veces no encontramos lo que nos interesa o si lo hallamos es bastante costoso y con el tiempo pasa de ser un libro pendiente a uno olvidado. En este caso, les diría obviamente que lo ideal sería que se compren un Kindle  u otro e-reader, pero si viven en Ecuador, saben que de momento, traer este producto pude resultar algo costoso, dependiendo de la economía de cada uno, en lo personal lo recomiendo muchísimo por su funcionalidad, aquí pueden ver algunos de sus beneficios. Según estadísticas del INEC, se considera que hasta el 2012, casi el 52% de la población ecuatoriana ha accedido a internet desde un dispositivo móvil, así que es posible que muchos tengamos al menos una tablet o celular en casa. Les recomiendo apps como Komica para dispositivos Android, y iBooks y Cloudreaders (Para leer cómics es excelente) en caso de que tengan un dispositivo IOS. Internet ofrece muchas páginas para descargar libros de forma gratuita, algunas con obras de dominio público las detallé en este post, pero les recomiendo también, páginas como: espaebook, epubgratis.org,  archive.org,  vercomics.com y  depocountodo.com. Existen una infinidad de opciones disponibles en la web, solo es cuestión de indagar un poco.

 

Lee algo distinto a lo acostumbrado de vez en cuando

Una vez que hemos tomado gusto por nuestras lecturas, es muy recomendable optar por un género diferente a lo que normalmente leemos, así como un autor con una cultura y e ideología distinta  a la nuestra, ¿por qué?, cada libro nos conduce hacia realidades, que a veces nos es difícil digerir y su lectura amplía nuestra comprensión sobre ciertos hechos históricos y personales que afectaron al autor, leer es un viaje que nos invita a cuestionar y cuestionarnos constantemente, además de enriquecer nuestra apreciación del mundo. Creo que existen autores, que tras leerlos, descubrimos que simplemente no son para nosotros, pero también  es cierto que hay libros que no los percibimos de la misma manera en la adolescencia que cuando somos adultos, esto me ocurrió con el Marqués de Sade, por quien sentí cierta animadversión durante la época colegial, pero al leerlo a los 21 años de nuevo, no solo lo disfruté, se convirtió en uno de mis escritores favoritos, desde entonces.

 

Tu tiempo de lectura es tuyo, ¡respétalo!

Si ciertamente la lectura de un libro dura el tiempo que desees, sin importar lo  corto que sea, dedícalo precisamente para eso, para leer. Por lo general los lectores compulsivos (como su servidora)  tenemos el defecto de no darle importancia al tiempo cuando encontramos un libro que realmente nos apasiona y sucede que en más de una ocasión apenas si nos damos cuenta que nos hemos pasado una noche entera leyendo, ¿para qué?, por supuesto, para tomar otro libro unas horas más tarde.

 

Yo me considero una persona de atención dispersa, para mí es fácil, que tras escuchar una notificación de twitter, dejo lo que estaba haciendo para responder una mention y a los pocos minutos no sé ni cómo, he dado una considerable cantidad clicks en mi navedagor, es por eso, que cuando tengo que hacer una tarea muy importante o dispongo de mi hora diaria de lectura , muteo todo (excepto mis bandas sonoras) para poder dedicarme a ella, porque considero que nuestro tiempo de lectura es valioso y requiere de toda nuestra atención e interés para comprender el libro a plenitud, caso contrario perdemos interés y hasta favorecemos al aburrimiento.

 

Por muy ocupados que estemos, es aconsejable leer un poco cada día, ya sea camino al trabajo, a casa o después de cenar; no obstante, si eres de los que puede leer y procastinar a la vez, sin que esto afecte tu lectura,  déjame decirte que te envidio enormemente y te invito a decirme en la sección de comentarios, cómo lo logras.

 

No te sientas defraudado si no cumples tu reto de lectura

Adquirir un hábito potencia nuestros procesos mentales. Lo que al inicio realizamos con cierta lentitud, a medida que nos gusta y lo repetimos, lo hacemos con mayor rapidez. Si eres de aquellos que recién adquiere el hábito de leer, solo te diré que mientras más leas, concluirás en menor tiempo tus futuros libros; podemos leer en un año 5 o 20 textos, lo importante es que los hayamos concluido con una sonrisa en el rostro, un profundo pesar o con deseos de leer más; y es  que para muchos, leer es un acto netamente intelectual, ya sea para vanaglorio público, como lo mencioné al inicio o simplemente para formar parte de una élite cultural y académica, que busca establecer parámetros de lectura purista, lo cual respeto pero no comparto, porque leer va más allá de acumular conocimiento, es una experiencia emocional,  de reflexión y empatía.

 

 Algo más…sé curioso, investigar sobre la vida de tus escritores favoritos, puede ser una tarea bastante divertida, que por lo general puede conducirte a otras manifestaciones artísticas. Gracias a Julio Cortázar, conocí muchos intérpretes de jazz que hoy me encantan, y leer a  Neil Gaiman, me llevó a otros grandes escritores como Alan Moore, Terry Pratchett y una compositora maravillosa llamada Amanda Palmer.

 

Los retos de lectura, al igual que cualquier actividad que emprendamos, pueden ser tan satisfactorios como deseemos a medida que lo practiquemos, no los concibamos como una exigencia, sino más bien como una forma de degustar la vida a través de las palabras.

          

 

La aventura de crear una biblioteca digital (parte III)

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Del papel a la pantalla 

 

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Llevo casi dos meses desarrollando este proyecto y me he encontrado con varias novedades durante el proceso. Como les comenté en un inicio, el objetivo principal de la propuesta es  digitalizar obras que reposan en la biblioteca y el archivo histórico de la Casa de la Cultura, Núcleo EL Oro, a fin de subirlas a Wikisource para su libre acceso. A la fecha actual ya se encuentran digitalizados el 70% de los textos y ya nos encontramos subiendo a la plataforma las primeras obras. Algunas han sido transcritas manualmente y otras escaneadas por el personal de esta institución. Con respecto a esta fase del proceso no hubo ninguna dificultad, un libro de 300 hojas puede ser transcrito por una persona en un lapso aproximado de 1 semana, trabajando durante 6 horas diarias.

 

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Lo interesante fue encontrar la forma de subirlos a Wikisource; en primer lugar me di cuenta de una realidad que de seguro enfrentan otras provincias: Muchos libros que reposan en las bibliotecas públicas de ciudades pequeñas, no se encuentran registrados en el Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual ni tampoco poseen ISBN (International standard book number), en parte esto se debe a que en la ciudad donde vivo, no existe una oficina de esta  institución pública  y el lugar más cercano para registrar una obra, se encuentra a 3 horas de aquí.

 

Por lo general en los departamentos de archivo histórico de las instituciones existe una valiosa y voluminosa cantidad de textos y monografías de escritores, que previamente han donado un porcentaje de su obra para ser reproducida bajo cualquier formato, con fines académicos y culturales, mediante convenios o contratos, sin embargo ¿qué ocurre y qué podemos hacer cuando estas obras no han sido previamente liberadas por una institución para su difusión por internet?, encontré las siguientes soluciones al respecto:

 

La institución pública puede previamente publicar sus archivos, a través de su página web o cuenta en Flickr (en el caso de imágenes) bajo la licencia Creative Commons,  yo recomiendo la N. 3.0, siguiendo este procedimiento , así al momento de subirlas a Wikisource, Wikilibrary o cualquier otro proyecto similar, no tendremos restricción alguna para hacerlo. Recordemos citar además lo dispuesto en nuestra Constitución y la  Ley orgánica de transparencia y acceso a la información pública, con lo referente al derecho de acceder a archivos y documentos con fines culturales y de conocimiento. Si ciertamente, subir textos a cualquier repositorio digital es sencillo, es importante instar a las instituciones públicas a liberar sus archivos históricos, ya que a la final su libre acceso está garantizado por las leyes locales e internacionales. Si escogen utilizar otro tipo de licencias, pueden encontrarlas en este enlace. En caso de que ustedes sean los titulares de una obra y desean dedicarla al dominio público, pueden revisar las herramientas que Creative Commons ofrece al respecto aquí

 

Ahora, al momento de subir un documento en PDF que no es de nuestra autoría a Wikisource o si su titular es una institución pública, debemos solicitar a Wikimedia Commons un permiso especial bajo la concesión de una licencia libre y demostrar la autorización que tiene la institución por parte del autor para publicarla; recordemos que la falta de ISBN, en un libro, no impide que pueda ser publicado de forma libre. Para obtener este permiso, debemos seguir el procedimiento que nos indica este link.

 

En mi caso, opté por crear una página de cada texto y así tener mayor libertad para editarlos, me dirigí a la página de Wikisource, puse el título del texto que iba a crear en su buscador, di click en la opción resaltada con rojo puedes crearlo, hice copy paste del texto digitalizado y listo. Es importante señalar su sub categoría, para que sea visible en la categoría del país correspondiente y escribir las referencias, así como el lugar donde reposan actualmente los textos originales.

 

Todavía me encuentro en proceso de depuración de ciertos contenidos, pero poco a poco  tenemos los primeros textos en la plataforma de Wikisource, si desean echar un vistazo, pueden hacerlo en este enlace.

 

Además de subir libros, el proyecto incluye la edición de artículos biográficos en Wikipedia, sobre los escritores más representativos de la provincia de El Oro. Hasta el momento tenemos 16 biografías editadas. Pueden revisarlas dentro de la categoría: Escritores de El Oro aquí. Como lo mencioné en la primera parte de este post, otro de mis objetivos es incluir a la comunidad para la redacción de más biografías, con el fin de promover la investigación y lograr que tanto docentes como alumnos  puedan acceder a información sobre la provincia, que hasta hace poco  era inexistente en Internet y también sean también generadores de contenidos. Próximamente realizaremos el primer editatón histórico en la ciudad de Machala, cuyos detalles compartiré con ustedes.

 

En el próximo post, les hablaré sobre la experiencia de capacitar en el uso de Wikipedia, Wikisource y Wikimedia Commons para el aula y algunos puntos que es importante conocer sobre su normativa de edición, ¡Ya falta poco para completar la biblioteca digital!.