Archivos Mensuales: mayo 2015

Bibliotecas digitales y libre conocimiento en Ecuador, ¿cómo estamos?

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Foto libro 

Dos de la tarde en una biblioteca pública de Machala. Entran dos jóvenes  universitarios, estudiantes de la  carrera de ingeniería civil solicitando información y mapas sobre  las cuencas hidrográficas de la provincia para su tesis; durante días han preguntado en diferentes instituciones públicas locales algún dato al respecto, recibiendo como respuesta: “Vaya a X institución a solicitar esa información, aquí no hay eso”, tras descubrir que dichos mapas no se encuentran ni en internet, acuden al último lugar donde les queda por buscar: Una de las dos bibliotecas públicas existentes en la ciudad. Para su infortunio, la respuesta es la misma: “No tenemos eso”, uno de los estudiantes, con evidente agobio manifiesta: “En las ciudades pequeñas obtener datos sobre la misma, es muy limitado, ¿Cómo esperan que realicemos investigación de calidad así?”, nadie le responde, su pregunta es la de muchos estudiantes en varios rincones del país, porque es increíble que en el siglo del todo lo que usted necesita lo encuentra en Google exista deficiencia de información de muchas ciudades confirmando así lo que de sobra sabemos: En Ecuador las instituciones públicas no liberan información, pero ¿Qué hacemos al respecto?.

 

Como sabemos, la libertad de expresión es reconocida por la ONU desde 1946 y se estipuló el acceso a la información como un derecho humano fundamental. En el año 2000, la Convención Americana de Derechos Humanos aprobó la Declaración Interamericana sobre la libertad de expresión, cuyo máximo principio fue el derecho de toda persona acceder a información sobre sí misma y a la información de las instituciones estatales. En nuestro país estos derechos se consagraron en el 2004 con la creación de la LOTAIP, donde se establece claramente que no existe reserva con respecto a archivos y documentos de interés público, a fin de democratizar la información y la participación ciudadana; sin embargo, hasta la actualidad son escasas las instituciones que han publicado su archivo histórico o libros de dominio público en la web, en especial las de provincias no principales del país. Existe una inmensa cantidad de obras, monografías e investigaciones históricas a las que pocos pueden acceder, por lo que lo estipulado en la ley no se cumple realmente.

 

 ¿Por qué las bibliotecas no digitalizan sus obras?

 Actualmente no existe un informe público, de carácter cualitativo, por parte del IEPI, INEC,  Ministerio de cultura y  patrimonio u otra institución  sobre la situación real de la bibliotecas del país, ni tampoco sobre la utilización de sus archivos históricos. En los últimos dos años recorrí algunas localidades de la amazonia y costa ecuatoriana, donde constaté que no existen bibliotecas en la mayoría de sus parroquias;  la información inherente a su memoria histórica no es generada directamente por sus pobladores, sino en base a estudios realizados por investigadores externos. Esta carencia de información se debe en parte a los índices de analfabetismo en la mayoría de estos sectores, sobre todo rurales. Podemos ver un informe de la UNESCO al respecto aquí.

 

 Si en ciertas poblaciones hay una  falta de material bibliográfico local, en otros el problema es el desconocimiento y por ende  la falta de utilización de licencias libres por parte de las bibliotecas públicas, esto impide el acceso a muchísimas obras. La Red del Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador (Institución que actualmente administra las bibliotecas públicas) cuenta actualmente con alrededor de 11 bibliotecas y  383.000 bienes bibliográficos a nivel nacional pero no existe una página estatal donde se pueda encontrar información sobre obras literarias que se encuentren bajo licencia libre para su acceso público y peor aún en formato digital para su descarga. Ni siquiera en ciudades como Quito o Guayaquil existe un procedimiento técnico al respecto y es increíble que hasta la actualidad, archivos tan importantes como el de Fondo Antiguo en la Biblioteca Municipal de Quito o el Archivo histórico en Guayaquil, no cuenten con un sistema de metadatos para su preservación digital. Son pocas las instituciones que se encuentran digitalizando sus libros, entre ellas: Flacso, La Biblioteca Eugenio Espejo, el Núcleo de El Oro  de La Casa de la Cultura de Ecuador, y la Biblioteca Pablo Palacio. Si existen proyectos similares poco o nada se promociona al respecto.

 

Estas deficiencias se deben en gran parte a la falta de gestión por parte los gobiernos municipales en la destinación de recursos para contratar personal adecuado que digitalice textos y  capacite a los bibliotecarios sobre  gestión documental y estrategias de difusión dirigida a los usuarios; así mismo, la concentración de actividades culturales en ciertos círculos literarios, dependencias e instituciones, donde no se promueve una verdadera innovación en estos espacios da como resultado bibliotecas vacías, sin personal capacitado y cero difusión de lectura.

 

Los vacíos legales en la Ley de Propiedad Intelectual vigente y/o la falta de aplicación de la normativa existente por parte de las instituciones públicas obstaculiza la digitalización de libros. Actualmente se encuentra en desarrollo, por parte de SENESCYT, el Código Orgánico de Economía Social del Conocimiento que reemplazará a la ley vigente. En esta nueva normativa se pretende establecer una limitación a los derechos de autor con fines académicos e informativos a través de la adopción de licencias libres o modelos alternativos de licenciamiento, sin embargo este proyecto todavía se encuentra en espera de análisis en la Asamblea Nacional. Como vemos el camino para acceder a libros nacionales en formato electrónico (de forma ‘legal’), aún es bastante complicado y largo, nuestro acercamiento al proyecto de cero papeles se encuentra supeditado a una burocracia anclada en los formatos tradicionales, por tanto urge investigación y análisis para poder crear un plan de lectura y políticas eficaces que faciliten el acceso a bienes culturales digitales.

 

Mientras tanto, ¿Cómo podemos contribuir al libre conocimiento y la digitalización de obras o su difusión?, ¿Cual es el actual rol de los bibliotecarios?, ¿Qué tipo de licencias pueden utilizar actualmente las bibliotecas para liberar su obra?, ¿Hace falta hablar sobre el libro electrónico en las ferias del libro? Hablaré al respecto en el próximo post.

 

Fuentes: 

Biblioteca Nacional Eugenio se moderniza

Ministro Espinoza inaugura la Biblioteca Pablo Palacio

 

Entre novelas históricas y cómics: Un mes de mitología nórdica

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Hace unas semanas, les comenté en este post, que me encontraba recopilando libros relacionados a la mitología nórdica, así como música para acompañar estas lecturas. Pues bien, al investigar un poco en internet encontré este post del blog The Valkyries Vigil, de la historiadora española Laia San José (@TheValkyriesVig ), cuya lectura sugiero a quienes gustan de la historia medieval. En el mismo recomienda los libros: Mitología Nórdica de Heinrich Niedner y Textos mitológicos de las Eddas de Snorri Sturluson. Además de estos libros, encontré en la web, los cómics de El poderoso Thor (Relatos de Asgard) y la saga histórica: Sajones, Vikingos y Normandos de Bernard Cornwell.

 

¿Por qué decidí leer sobre mitología nórdica? porque deseaba escoger lecturas que a mi criterio representaran una especie de introducción al universo de El señor de los anillos de J.R. R. Tolkien y a  la vez comprender mejor el contexto de las famosas Edda. El resultado ha sido bastante satisfactorio porque hallé algo más de lo esperado, no solo conocimiento histórico, sino también un aprendizaje espiritual asombroso, y es que para todo aquel que ame leer y desee escribir literatura fantástica, como es mi caso, estos libros son perfectos, porque nos sumergen de una forma comprensible a los orígenes de las deidades nórdicas y sus reinos, además son obras de enorme valor literario, con una prosa y narrativa exquisita. A continuación les doy una pequeña apreciación personal sobre cada una de estos textos, desde mi experiencia lectora: 

 

Mitología Nórdica de Heinrich Niedner

 

Mitología nórdica

Este libro es muy útil para quien no se encuentra tan familiarizado con los orígenes de la religión pagana y los dioses nórdicos. Es una especie de introducción a su historia y  anécdotas, así como un análisis sobre la simbología de sus tradiciones. Algo que me gustó mucho de esta obra es la descripción que el autor hace de cada dios y el resto de criaturas de Asgard citando siempre las Eddas, además realiza analogías con deidades de otras mitologías. Con una narrativa sencilla y rica en referencias es una lectura deleitable, que te dejará con bases sólidas sobre las divinidades del norte de Europa, su nacimiento, auge, decadencia y te facilitará la lectura de casi cualquier novela que leas al respecto.

 

Textos mitológicos de los Edda de Snorri Sturluson

 

Las Eddas

Sturluson fue un historiador y escritor islandés, autor de las Eddas prosaicas. Las Eddas son recopilaciones de historias y poemas  paganos sobre la mitología nórdica y sus héroes. Se cree que la palabra Edda, es una referencia a Oddi, una población ubicada al sur de Islandia donde vivió el autor. Las Eddas son consideradas hasta la actualidad, como uno de los documentos medulares de la antigua mitología nórdica y son la referencia más importante sobre la era pagana.

 

Sajones, Vikingos y Normandos de Bernard Cornwell

 

El último reino

Navegando en internet encontré a este reconocido autor de novelas históricas. Tras leer varias reseñas sobre su obra, compré esta saga en digital y admito que me atrapó desde la primera página.

 

Considerada como una de las mejores sagas sobre Vikingos por su fidelidad histórica, cada volúmen nos sumerge  de lleno en los últimos años del paganismo en el reino de Northumbia (hoy Noreste de Inglaterra), la invasión de lo  daneses y la imposición del cristianismo. Sus personajes tan complejos como heroicos se enfrentan en encarnizadas batallas, soberbiamente narradas por el escritor, quien sabe como plasmar el sentir expansionista e ideológico de sus protagonistas en las más de 400 páginas que contienen los libros. Esta saga se compone en total de ocho novelas, la última se publicó a inicios de este año y la cadena BBC  America está por estrenar su serie. Este es el teaser: 

 

El poderoso Thor: Relatos de Asgard, de Stan Lee

 

Relatos desde Asgard

Mis lecturas de cada mes siempre incluyen un cómic, cualquiera sea el género que escoja. A buena hora existen cómics prácticamente sobre cualquier tema y obviamente, la mitología nórdica no puede ser una excepción. El genial Stan Lee junto a Jack Kirby y Larry Lieber crearon en la época de los 60’s su propia visión sobre los dioses nórdicos y reinventaron un personaje que llegó a ser de gran relevancia para el universo Marvel: Thor, el Dios del trueno. Los relatos de Asgard abordan el origen de los 9 reinos de Yggdrasil, desde el primer gigante Ymir, a quien se enfrenta Odín, el más grande de todos los dioses, así como la infancia y juventud de Thor, Loki y demás personajes mitológicos de este mundo mágico. Hay episodios bastante divertidos en algunos de los cómics y si ciertamente no guardan relación al 100% con las Eddas de Sturluson, tiene referencias muy interesantes sobre estas y encontraremos además increíbles enemigos de Asgard. 

 

Las batallas vikingas representan una lucha que fue más allá de los muros de escudos y el deseo insaciable de conquistar nuevas tierras, era un verdadero combate contra la imposición abusiva y prepotente de una religión ajena a sus creencias, el ideal de perennizar su idiosincrasia a través de la espada y el derramamiento de sangre.

Si deseas estos libros en su versión digital déjame tu dirección de correo electrónico en la sección de comentarios.

 

 

Antes del atardecer y la amante de los pequeños detalles

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Antes del amanecer

 

Adoro la trilogía de “Antes de…”  del cineasta norteamericano Richard Linklater. Fue un verdadero triunfo del ingenio llevar a la  pantalla grande, los encuentros de dos amantes a lo largo de los años,  sus temores, sueños y fracasos personales, de tal manera que el espectador, también formó parte de sus dilemas junto al oculto anhelo de eternizar cada  momento compartido, y es que las citas no planeadas, entre Céline y Jesse representan aquello que tanto me seduce: Conversaciones honestas, libros, una profunda dosis de imaginación, risas, cementerios antiguos y música de Nina Simone, ¿qué más se puede pedir?.

 

Al igual que Céline, soy de esos seres extraños que no olvidan a las personas u objetos que han amado en cualquiera de sus formas y que por alguna razón partieron o se  perdieron. No se trata de rendir culto al pasado, simplemente me gusta conservar en la memoria sus fisuras emocionales y/o  pequeños detalles, porque de alguna manera son parte de mi historia, de lo que fui y de lo que soy. Les dejo con la siguiente frase de Céline en Antes del atardecer; ella resume mejor que yo este rasgo de mi personalidad.

 

“Siempre me siento rara, porque nunca puedo seguir adelante así nada más. La gente solo tiene un romance e incluso relaciones completas, pero sólo rompen y lo olvidan; siguen adelante como si hubieran cambiado la marca de cereal. Yo siento que nunca he podido olvidar a alguien con quien he estado, porque cada persona tiene sus propias características. Uno no puede reemplazar a nadie; lo que se perdió se perdió. Cuando cada relación se termina me hiere mucho. Nunca me recupero del todo. Por eso soy muy cuidadosa al involucrarme, porque me duele mucho (…). Me obsesionan las cosas pequeñas de las personas. Tal vez estoy loca. Cuando era niña, mi mamá me dijo que siempre llegaba tarde a la escuela, y un día me siguió para saber por qué. Yo estaba viendo las castañas caer de los árboles y rodar en la acera, o las hormigas cruzando el camino, la sombra de una hoja en el tronco de un árbol…cosas pequeñas. Creo que lo mismo pasa con la gente: Veo en ellos pequeños detalles, muy propios de cada uno que me conmueven y que extraño, y que siempre extrañaré. A nadie se puede reemplazar, porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos, por ejemplo, recuerdo que tu barba tiene un poco de rojo, y cómo el sol la hacía brillar esa mañana antes de que te fueras. Recuerdo eso y lo extrañé mucho. ¿Realmente loca no?”.