Retos y hábitos de lectura: Lo bueno, lo útil y lo feo

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“Hablar de la lectura obligatoria, es como hablar de la felicidad obligatoria”  Jorge Luis Borges     

                                 

A fines de diciembre y principios de enero, fue común ver en las redes sociales, a personajes famosos, escritores, gestores culturales y usuarios en general plantearse el reto de leer determinada cantidad de libros durante el año, creando varios hashtags para motivar a otros internautas. Admito que me parece una propuesta novedosa, más aún cuando hablamos de un país en el cual el promedio de lectura es de medio libro por año, por cada ciudadano; y es que los retos de lectura pueden ser iniciativas muy aprovechables, siempre que se haga algo más que tuitear un hashtag, el ser humano tiende a ser pasional con sus promesas, a la euforia inicial, le sigue, por lo general el tedio y por ende el abandono de sus propios planteamientos, ¿Cuantos de nosotros podemos decir con certeza, que cumplimos a cabalidad los retos que nos imponemos cada inicio de año?, eso sin contar con que muchos toman este tipo de retos como una forma de vanaglorio público.

 

 Leer es uno de los mayores actos de libertad que conozco, porque no se somete a reglas específicas, ni a listas de lecturas u horarios; nace del deseo intrínseco de leer lo que queramos y como mejor nos sintamos, forzarnos a determinado número de lecturas por año, puede llevarnos a la frustración e incluso a dejar de leer, en especial si tenemos horarios de trabajo o estudio extenuantes. Toda meta, requiere del deseo genuino de lograrla y como todo deseo, se alimenta de placer.

 

 Como ávida lectora, casi sin planearlo, he desarrollado ciertas prácticas que no solo me han ayudado a cumplir con mis metas de lectura cada año, sino también a disfrutar el proceso, porque a la final, se trata de eso: De deleitarnos con cada página abierta que encontramos. A continuación les comparto 5 de los hábitos que más pongo en práctica para mantener vivo el deseo de leer:

 

Trata de escoger para los primero meses, géneros que te apasionen

Difícilmente le vamos a tomar el gusto a algo, si no empezamos por aquello que más atrae a nuestra curiosidad. El primer día del año me pregunté sobre qué temas no había leído y me interesaría profundizar, qué es lo que siempre quise leer, y por qué quiero hacerlo. Mis interrogantes, me llevaron a  descubrir que siempre anhelé conocer más sobre Frida Kahlo porque la admiro como artista y mujer; me compré un libro de Abdón Ubidia, porque gracias a la referencia de una amiga, sé que en él habla sobre Quito (ciudad donde nací) y su clima; 1984, porque deseaba recordar la importancia de dicha obra, como referente al hablar sobre gobiernos dictatoriales y un libro sobre Pablo Palacio, uno de los escritores más emblemáticos de mi país. Encontré ahí mi inspiración para el mes de enero. Es bueno tomarse un tiempo para uno, de vez en cuando y preguntarnos: ¿Qué libro amaría leer? y leerlo, no importa si es uno que hayamos leído antes, lo importante es gozar ese viaje literario.

 

¿Qué pasa si lo que quiero leer no lo encuentro en ninguna librería?      

 Aunque no lo crean, esto ocurre con mucha frecuencia en mi país, muchas veces no encontramos lo que nos interesa o si lo hallamos es bastante costoso y con el tiempo pasa de ser un libro pendiente a uno olvidado. En este caso, les diría obviamente que lo ideal sería que se compren un Kindle  u otro e-reader, pero si viven en Ecuador, saben que de momento, traer este producto pude resultar algo costoso, dependiendo de la economía de cada uno, en lo personal lo recomiendo muchísimo por su funcionalidad, aquí pueden ver algunos de sus beneficios. Según estadísticas del INEC, se considera que hasta el 2012, casi el 52% de la población ecuatoriana ha accedido a internet desde un dispositivo móvil, así que es posible que muchos tengamos al menos una tablet o celular en casa. Les recomiendo apps como Komica para dispositivos Android, y iBooks y Cloudreaders (Para leer cómics es excelente) en caso de que tengan un dispositivo IOS. Internet ofrece muchas páginas para descargar libros de forma gratuita, algunas con obras de dominio público las detallé en este post, pero les recomiendo también, páginas como: espaebook, epubgratis.org,  archive.org,  vercomics.com y  depocountodo.com. Existen una infinidad de opciones disponibles en la web, solo es cuestión de indagar un poco.

 

Lee algo distinto a lo acostumbrado de vez en cuando

Una vez que hemos tomado gusto por nuestras lecturas, es muy recomendable optar por un género diferente a lo que normalmente leemos, así como un autor con una cultura y e ideología distinta  a la nuestra, ¿por qué?, cada libro nos conduce hacia realidades, que a veces nos es difícil digerir y su lectura amplía nuestra comprensión sobre ciertos hechos históricos y personales que afectaron al autor, leer es un viaje que nos invita a cuestionar y cuestionarnos constantemente, además de enriquecer nuestra apreciación del mundo. Creo que existen autores, que tras leerlos, descubrimos que simplemente no son para nosotros, pero también  es cierto que hay libros que no los percibimos de la misma manera en la adolescencia que cuando somos adultos, esto me ocurrió con el Marqués de Sade, por quien sentí cierta animadversión durante la época colegial, pero al leerlo a los 21 años de nuevo, no solo lo disfruté, se convirtió en uno de mis escritores favoritos, desde entonces.

 

Tu tiempo de lectura es tuyo, ¡respétalo!

Si ciertamente la lectura de un libro dura el tiempo que desees, sin importar lo  corto que sea, dedícalo precisamente para eso, para leer. Por lo general los lectores compulsivos (como su servidora)  tenemos el defecto de no darle importancia al tiempo cuando encontramos un libro que realmente nos apasiona y sucede que en más de una ocasión apenas si nos damos cuenta que nos hemos pasado una noche entera leyendo, ¿para qué?, por supuesto, para tomar otro libro unas horas más tarde.

 

Yo me considero una persona de atención dispersa, para mí es fácil, que tras escuchar una notificación de twitter, dejo lo que estaba haciendo para responder una mention y a los pocos minutos no sé ni cómo, he dado una considerable cantidad clicks en mi navedagor, es por eso, que cuando tengo que hacer una tarea muy importante o dispongo de mi hora diaria de lectura , muteo todo (excepto mis bandas sonoras) para poder dedicarme a ella, porque considero que nuestro tiempo de lectura es valioso y requiere de toda nuestra atención e interés para comprender el libro a plenitud, caso contrario perdemos interés y hasta favorecemos al aburrimiento.

 

Por muy ocupados que estemos, es aconsejable leer un poco cada día, ya sea camino al trabajo, a casa o después de cenar; no obstante, si eres de los que puede leer y procastinar a la vez, sin que esto afecte tu lectura,  déjame decirte que te envidio enormemente y te invito a decirme en la sección de comentarios, cómo lo logras.

 

No te sientas defraudado si no cumples tu reto de lectura

Adquirir un hábito potencia nuestros procesos mentales. Lo que al inicio realizamos con cierta lentitud, a medida que nos gusta y lo repetimos, lo hacemos con mayor rapidez. Si eres de aquellos que recién adquiere el hábito de leer, solo te diré que mientras más leas, concluirás en menor tiempo tus futuros libros; podemos leer en un año 5 o 20 textos, lo importante es que los hayamos concluido con una sonrisa en el rostro, un profundo pesar o con deseos de leer más; y es  que para muchos, leer es un acto netamente intelectual, ya sea para vanaglorio público, como lo mencioné al inicio o simplemente para formar parte de una élite cultural y académica, que busca establecer parámetros de lectura purista, lo cual respeto pero no comparto, porque leer va más allá de acumular conocimiento, es una experiencia emocional,  de reflexión y empatía.

 

 Algo más…sé curioso, investigar sobre la vida de tus escritores favoritos, puede ser una tarea bastante divertida, que por lo general puede conducirte a otras manifestaciones artísticas. Gracias a Julio Cortázar, conocí muchos intérpretes de jazz que hoy me encantan, y leer a  Neil Gaiman, me llevó a otros grandes escritores como Alan Moore, Terry Pratchett y una compositora maravillosa llamada Amanda Palmer.

 

Los retos de lectura, al igual que cualquier actividad que emprendamos, pueden ser tan satisfactorios como deseemos a medida que lo practiquemos, no los concibamos como una exigencia, sino más bien como una forma de degustar la vida a través de las palabras.

          

 

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